Brasil y su salto cualitativo. Perú y la dependencia sin industria
Pero nuestra clase política, una vez más, eligió lo inmediato sobre lo estratégico. Eligió comprar en lugar de construir. Eligió dependencia en lugar de soberanía.
#LosPatriotas⚓🇵🇪🦅
Siempre nos opusimos a la dependencia. Siempre. Y más aún cuando se trata de defensa nacional, donde no solo está en juego la seguridad, sino la dignidad estratégica de un país.
Mientras algunos celebran la compra de aviones F-16 como si fuera un logro histórico (no lo es, es apenas una solución operativa de corto plazo), otros países de la región decidieron dar el salto cualitativo: producir, transferir tecnología, formar industria, construir soberanía real.
Brasil no compró solamente aviones. Brasil compró conocimiento. Compró futuro. Apostó por su gente, por su industria, por su capacidad de convertirse en potencia regional. (Eso se llama visión de Estado).
Y aquí es donde duele. Porque esa misma oportunidad —sí, esa misma— estuvo sobre la mesa para el Perú. Transferencia tecnológica, ensamblaje local, desarrollo industrial, empleo altamente calificado… el inicio de algo grande. Pero nuestra clase política, una vez más, eligió lo inmediato sobre lo estratégico. Eligió comprar en lugar de construir. Eligió dependencia en lugar de soberanía.
Desde la ciencia política y la teoría del Estado, esto no es un simple error técnico: es un problema de élites sin proyecto nacional. Como diría Max Weber, el Estado debe tener el monopolio legítimo de la fuerza, pero ese monopolio no puede sostenerse sin capacidad material propia. Y como advertía Maquiavelo, quien depende de armas ajenas, termina siendo rehén de voluntades externas.
El desarrollo —y esto es clave— no es crecimiento económico aislado. Desarrollo es autonomía, capacidad de decisión, es poder producir lo que garantiza tu propia seguridad.
La soberanía se construye señores.
Y el Perú —nuestro Perú— está llamado a liderar, no a depender.
Mg. Harry Peralta