EDITORIAL

¿Quién debería gobernar?

Por: Redacción El Patriota | Publicado el: 31/05/2026
¿Quién debería gobernar?

Una reflexión sobre liderazgo, esperanza y el futuro del Perú en tiempos de división.

¿Quién debería gobernar?

Hace más de dos mil años, Platón formuló una pregunta que sigue persiguiendo a las sociedades modernas:

 ¿quién debería gobernar?

La pregunta parece sencilla, pero en realidad encierra uno de los mayores desafíos de toda comunidad política. No es únicamente elegir entre nombres, partidos o ideologías. Se trata de decidir - especialmente - qué tipo de liderazgo necesita una nación para enfrentar sus problemas y construir su futuro.

El próximo 7 de junio, los peruanos acudiremos nuevamente a las urnas para elegir entre dos visiones distintas del país. Más allá de las preferencias individuales, la verdadera discusión debería ser más profunda: ¿qué cualidades debe poseer quien conduzca los destinos del Perú durante los próximos años?

Vivimos tiempos de desconfianza. Muchos ciudadanos sienten que el Perú es un país sin esperanza. La inseguridad golpea a las familias, la corrupción continúa debilitando las instituciones, la informalidad limita el desarrollo y las divisiones políticas parecen cada vez más profundas.

Sin embargo, la historia demuestra que las grandes naciones no nacieron en la comodidad ni en la estabilidad. Los pueblos que hoy admiramos atravesaron guerras, pobreza, conflictos internos y crisis que parecían insuperables.

China es uno de esos ejemplos. Durante décadas fue considerada una nación atrasada, golpeada por conflictos internos y enormes limitaciones económicas, pobreza, hambruna, todo estaba mal. Sin embargo, logró transformar su realidad mediante planificación estratégica, disciplina colectiva, estabilidad institucional y una visión de largo plazo.

La lección no es copiar modelos. La lección apreciados patriotas es comprender que ningún país, ninguna sociedad está condenada al fracaso cuando conserva la voluntad de educarse, cultivarse y transformarse. 

El Perú posee recursos extraordinarios, diversidad cultural incomparable, una ubicación estratégica privilegiada y, sobre todo, millones de ciudadanos que trabajan cada día para construir una vida mejor para sus familias. Nuestro principal problema no es la ausencia de capacidades. Es la ausencia de consensos nacionales que permitan convertir esas capacidades en desarrollo y progreso. 

Max Weber sostenía que la legitimidad es uno de los pilares fundamentales del poder político. Hoy esa legitimidad no puede provenir únicamente de las urnas. El próximo gobierno necesitará legitimidad electoral, pero también legitimidad moral, social, territorial y programática para gobernar un país fragmentado.

John Rawls nos recordaba que una sociedad justa debe construir instituciones que beneficien a todos y no solamente a determinados sectores.

Hannah Arendt advertía que la política pierde su sentido cuando deja de buscar espacios comunes para la convivencia. Y Maquiavelo comprendió que la estabilidad de una república depende tanto de la fortaleza de sus gobernantes como de la confianza de sus ciudadanos.

Por eso, la pregunta de Platón sigue vigente.

No deberíamos preguntarnos únicamente quién ganará la elección.

Deberíamos preguntarnos quién está dispuesto a unir donde otros dividen; quién puede construir donde otros destruyen; quién tiene la capacidad de pensar más allá del próximo titular o de la próxima encuesta.

El Perú necesita un gobernante que comprenda que la grandeza nacional no se construye sobre el resentimiento, la división, ni sobre la revancha, sino sobre la reconciliación, el trabajo y la visión compartida, el progreso humano y el desarrollo económico para todos. 

Patriotas, líderes políticos esta elección termina a la medianoche. La construcción de la República continúa al día siguiente. 

Sea cual sea el resultado del próximo domingo, el desafío seguirá siendo el mismo: recuperar la esperanza colectiva, construir desarrollo y progreso, pues los peruanos, pese a todas nuestras heridas, seguimos teniendo razones para creer en nosotros mismos. 

Esa es la tarea de nuestra generación.

Y esa es también la responsabilidad de quien resulte elegido para gobernar el gran Estado peruano.

Harry Peralta 

Mg. Gobierno y Políticas Públicas 

 

Ilustración Patriota

Contáctanos